El G20, entre la seguridad y las bellezas de Roma

Con francotiradores en los techos y lanchas en el río Tíber, la capital de Italia presenta un aire cinematográfico que no impedirá a las autoridades mostrar a los líderes que participan de la cumbre los sitios más atractivos de la ciudad milenaria.


La cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G20 que se inició este sábado en Roma, para la que se desplegaron más de 5.000 efectivos, es vista por el Gobierno italiano como una oportunidad para volver a posicionar a la "ciudad eterna" en el mundo, con el horizonte de la Expo 2030 en la mira.


Mientras, francotiradores en los techos y lanchas en el río Tíber le dan un aire cinematográfico a la de por sí maravillosa escenografía romana.


Las autoridades italianas aprovecharán la cumbre para presumir ante el mundo de las mejores atracciones de su capital.


Considerada una de las capitales europeas más bellas, Roma no hospedaba grandes eventos desde hace más de medio siglo, y las sucesivas batallas sobre la recolección de basura que han dado sin éxito los últimos gobiernos comunales habían generado una mella importante en la imagen internacional de la otrora capital imperial.



Durante el fin de semana, en ese marco, la Presidencia italiana del G20 dispuso varias actividades para que las delegaciones extranjeras conozcan en su máximo esplendor las "joyas" romanas.


Así, mientras se preparaba la visita dominical para que los líderes puedan cumplir la tradición de tirar una moneda a la Fontana de Trevi, el premier Mario Draghi ofrecerá este sábado por la noche un evento cultural en las Termas de Dioclesano, los más antiguos años termales de la época imperial, que hacia fines del siglo III podrían albergar hasta a 3.000 personas.


El Coliseo romano, otro de los monumentos de la ciudad y el sitio más visitado con cerca de 6 millones de persona al año, hospedó este sábado una recorrida para las y los consortes de las delegaciones.


El grupo de acompañantes de las y los jefes de Estado y de Gobierno recorrerá por la tarde otra de las máximas atracciones: los Museos Vaticanos, en donde podrán hacer una visita privada a la Capilla Sixtina.


Con cerca de 27.000 visitantes al día hasta antes de la pandemia, la sala que hospeda el "Juicio Final" de Miguel Ángel quedará reservada en soledad a las y los visitantes especiales.


Con los museos de toda la ciudad cerrados al público este fin de semana, en medio de un imponente operativo que también dispuso el cierre de nueve estaciones de subte y el despliegue de equipos antidrones de la Fuerza Aérea, las y los consortes podrán también recorrer el domingo los Museos Capitalinos, sede de los renombrados mármoles de la denominada Colección Torlonia.


Toda la ciudad tiene este fin de semana un gran operativo de seguridad con 5.300 efectivos de todas las fuerzas del Estado.


El objetivo parece claro: superar los aún traumáticos incidentes del G8 de Génova de 2001, durante los que, en medio de protestas de grupos antiglobalización, un carabinero mató a un joven activista en el momento más dramático de una manifestación que aún duele en la memoria colectiva italiana.




La virulencia de las últimas concentraciones de grupos antivacunas junto a la ultraderecha, obligó a Italia a aumentar los esfuerzos para asegurar la seguridad en la ciudad.


La cena que el presidente Sergio Mattarella ofrecerá por la noche a los jefes de delegación, en el imponente Palacio del Quirinal, será otro de los momentos con los que Italia tratará de fortalecer a la "ciudad eterna" de cara a la candidatura para la Expo2030.


En las calles, los romanos se muestran confiados en el "viento de cola" que desde la llegada de Mario Draghi a la Presidencia del Consejo de Ministros ha llevado al país a las primeras planas internacionales, no solo por el buen manejo de la pandemia, sino por una racha que incluyó la victoria en la Eurocopa de Fútbol masculino e inesperadas medallas olímpicas en atletismo.