Confirman el procesamiento e irá a juicio el psiquiatra del hombre que mató a policía en Palermo

El psiquiatra "omitió la adopción de las medidas urgentes que el caso requería", concluyó el Tribunal.


La Justicia confirmó el procesamiento por abandono de persona seguido de muerte y homicidio culposo y dejó al borde del juicio oral al psiquiatra de Rodrigo Roza, el hombre que apuñaló y mató al policía Juan Pablo Roldán el 28 de septiembre a metros del Malba, en el barrio porteño de Palermo.


Fuentes judiciales informaron que la decisión recayó sobre el psiquiatra Jorge Monforte, quien quedó con procesamiento confirmado por parte de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal, según el fallo al que tuvo acceso Télam.



En la investigación se consideró probado que la familia de Roza, quien también murió en el hecho, contactó al profesional en reiteradas ocasiones para pedirle ayuda ante los cambios en su conducta y porque había dejado de tomar la medicación prescripta por el cuadro de esquizofrenia que sufría desde hacía décadas.


El psiquiatra "omitió la adopción de las medidas urgentes que el caso requería", concluyó el Tribunal tras analizar la evidencia y remarcar que desde el inicio de la pandemia había atendido a Roza por teléfono y sólo lo vio de manera presencial una vez, antes de los hechos y por insistencia de sus hermanos.


"El médico debió activar los mecanismos para lograr una internación voluntaria de su paciente o, en subsidio, una forzosa ante la ausencia de otra alternativa eficaz para su tratamiento, pero ninguna de estas acciones asumió como responsabilidad propia y se mantuvo prácticamente prescindente ante los esfuerzos de los familiares", sostuvieron los camaristas Ignacio Rodríguez Varela y Magdalena Laiño.


Monforte "pese a conocer en detalle los antecedentes psiquiátricos del paciente y las múltiples situaciones alarmantes que su familia le había informado en los días previos al hecho, omitió brindar la atención que el caso requería, lo cual aumentó el riesgo de una conducta lesiva para sí o para terceros por parte del afectado, que finalmente se concretó el 28 de septiembre de 2020", agregaron.


El domingo previo al asesinato del policía Roldán, los hermanos de Roza le habían pedido al psiquiatra que tramitarse una internación, pero el profesional -según audios de WhatsApp incorporados como prueba- dilató todo hasta el día siguiente después de las 19, cuando tendría tiempo para ocuparse.


"Monforte estaba en conocimiento de que Rodrigo había abandonado el tratamiento farmacológico y, como su médico tratante, no podía ignorar las consecuencias que ello le podía acarrear", agrega el fallo.


El médico está imputado por "no haber atendido adecuadamente, diagnosticado, actualizado su diagnóstico y estado, realizando una adecuada supervisión y control del paciente a cuyo cargo se encontraba su cuidado, y adoptado las medidas urgentes que el caso requería en el marco de la Ley de Salud Mental 26.627".


"Frente a la actitud de Monforte, que se negaba a ir al domicilio y a colaborar con la situación, fueron los mismos familiares quienes se encargaron de averiguar en el Centro Médico Pueyrredón -donde se atendía habitualmente- por el protocolo de internación", refirieron los jueces.


Pero la internación no pudo concretarse porque se requería la presencia del médico tratante.


"Aunque las personas del entorno del paciente se hubieran exhibido proactivas y realizado gestiones para lograr su ingreso al centro de salud, no es admisible tampoco en relación a este aspecto del abordaje médico -la internación- depositar la responsabilidad en la familia tal como sugiere la asistencia técnica en su escrito de apelación", agregaron además los magistrados.


Roldán, de 33 años y padre de cuatro hijos, fue asesinado el 28 de septiembre pasado, cerca de las 16.30, en la esquina de la calle San Martín de Tours y la avenida Figueroa Alcorta, a metros del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), adonde acudió ante la presencia de un hombre con problemas psiquiátricos que vociferaba delante de unas personas que tomaban un café en la vereda.


El policía, quien prestaba servicio en la sede de la policía Montada de la Policía Federal (PFA), llegó junto a otro efectivo de la misma fuerza y dos de la policía porteña que intentaron disuadir a Roza.


En esas circunstancias, Roldán fue atacado por este hombre, quien le aplicó cuatro puñaladas con un cuchillo que llevaba en una mochila, y al defenderse, el policía lo baleó, por lo que ambos resultaron heridos y murieron poco después.