Hallaron tres cachorros en Siberia y pensaron que eran gatitos: resultaron ser manules en peligro

Los animales fueron trasladados al Museo Etnográfico de Ulan-Udé, la capital de la república rusa de Buriatia, donde una hembra de manul dio a luz recientemente.


Por segunda vez en pocos días fueron hallados por casualidad en Siberia unos cachorros de manul ('Otocolobus manul'), un gato salvaje que figura en el Libro Rojo de especies amenazadas de Rusia.


Esta vez, los felinos, que habitan las estepas de Mongolia, Siberia y el Tíbet, fueron descubiertos en la parcela de una familia en la república rusa de Buriatia, que linda con el lago Baikal y Mongolia.



"Vimos unos bultos grises y esponjosos en el heno. Ni siquiera chillaron", contó la madre de la familia, María Záitseva, al diario Komsomolskaya Pravda.


Tras observar que la madre de los cachorros no apareció en los dos días siguientes, asumieron que habían sido abandonados y decidieron llevárselos a su casa para cuidarlos.


Al principio, los pequeños felinos apenas podían caminar y parecían muy débiles, pero la situación cambió al poco tiempo. "Pasaron unos ocho días y empezamos a notar que no eran unos 'niños' fáciles. En su pelaje gris aparecieron motas redondas y oscuras. Los dientes y las garras les crecieron rápidamente", relató la mujer.


Pasados diez días, los cachorros abrieron sus ojos azules y de pupilas redondas, pero en lugar de maullar, gruñeron. "Asustaron a nuestro gato Fix. (...) Y también 'pecamos' contra la madre, pensando que se fue de juerga con algún gato de pura raza británica y orejas caídas", bromeó.


La familia comenzó a investigar en Internet a qué raza podían pertenecer los animales, y todo parecía indicar que no se trataba de gatos comunes, sino de ejemplares de manul, una especie salvaje también conocida como gato de Pallas.


Expertos del departamento de vida silvestre local llegaron a la casa al día siguiente de darse a conocer la noticia y supusieron que la madre de los felinos había atropellada por un auto, ya que cerca del lugar del hallazgo transcurre una carretera muy transitada.


Los cachorros han sido llevados al Museo Etnográfico de Ulan-Udé, la capital de Buriatia, donde acaba de parir una gata de Pallas. Cuando crezcan, se intentará devolverlos a la naturaleza en una reserva local.