"Ex policía, ruralista y ultra macrista": quién es el dueño del geriátrico del horror en Quilmes

Trascendió información sobre el propietario que está acusado de administrar un asilo de ancianos donde se reportaron condiciones insalubres y maltratos.


La policía allanó el geriátrico clandestino San Miguel Arcángel ubicado en la localidad bonaerense de Quilmes, más precisamente en Ezpeleta.


Se registró mediante distintos videos que en el lugar maltrataban a los ancianos, atándolos y golpeándolos. Los inspectores arribaron al establecimiento y notaron la presencia de 14 adultos y adultas mayores viviendo en condiciones infrahumanas.


Para colmo, el hogar de adultos mayores no tenía la Habilitación Municipal y Provincial.


¿Quién es el dueño de este lugar?

La información publicada por El Destape Web, informa que se trata de Juan Carlos Parada, un ex policía ultra macrista de 54 años y presidente de la Sociedad Rural de Florencio Varela.



En las redes sociales de la Sociedad Rural, Parada compartía publicaciones de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Mario Negri, Waldo Wolff, entre tantos otros dirigentes




Además, informaron que en la AFIP figura como monotributista clase B, cuando en realidad es propietario de tierras y además, dueño de este geriátrico que fue allanado y clausurado por sus irregularidades.


Una vecina denunció ante las cámaras que Parada ya tuvo otros geriátricos que también fueron clausurados anteriormente por maltratar a los ancianos.



Juan Carlos Parada fue imputado por abandono de persona, pero el hombre negó que hubieran maltratos, alimentos o medicamentos vencidos en el geriátrico del que es titular.


Geriátrico clandestino "San Miguel Arcángel"

La investigación comenzó a raíz de una denuncia que hizo una mujer que trabajó en el hogar de adultos mayores hace casi dos meses. La denunciante quedó espantada por lo que vio y realizó la denuncia en la Comisaría 6° de Quilmes: “Les pegan, los maltratan. Lo que vi fue horrible”.


En el allanamiento, que duró más de 8 horas, los inspectores se encontraron con 14 ancianos que se encontraban alojados en condiciones infrahumanas con la capacidad de alojamiento superpoblada y en hacinamiento.



Vivían en dos habitaciones de pequeñas dimensiones con cuatro camas cada una de ellas y en un dormitorio improvisado en un garaje con seis camas todas con colchones de goma espuma en mal estado de conservación, no respetando el mínimo protocolo de bioseguridad.


Juan Carlos Parada se justificó de manera insólita por las acusaciones en su contra. El hogar funcionaba de manera clandestina, sin su habilitación correspondiente, porque él creía que "en pandemia no estaban dando habilitaciones".



“No tenía habilitación porque la municipalidad estuvo el 4 de abril acá y me dijeron que en época de pandemia no daban habilitaciones. Los abuelos estaban acá porque yo los mudé hace un año, los familiares vinieron y vieron la propiedad”, explicó.



Personal de Fiscalización realizó la clausura del geriátrico clandestino, bromatología realizó acta de infracción por secuestrar mercadería en mal estado de conservación, se realizó el secuestro de medicamentos y alimentos vencidos, y de historias clínicas de los ancianos alojados. Incluso uno de los adultos alojados en el geriátrico tuvo que ser trasladado a un hospital por encontrarse comprometida su salud.


Sin embargo, Parada volvió a defenderse: “Los abuelos están en perfectas condiciones, el acta del SAME dice que los abuelos están en perfectas condiciones”.