Denuncian gatillo fácil de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires: "Lucas está en manos de Dios"

El padre de su amigo denunció que tres personas de civil se bajaron de un auto sin identificarse, no dieron la voz de alto y tirotearon a los dos jóvenes que venían de jugar al fútbol.


Se trata de Lucas, un joven de 17 años que por estos momentos lucha por su vida tras haber sido tiroteado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires cuando acompañaba a su amigo Julián en el auto.



Julián, al ver que tres personas sin identificarse les comenzaron a apuntar con sus armas, decidió emprender la huida y fue en ese momento que recibieron la balacera.


Lucas viajaba en el asiento del acompañante y cayó desvanecido sobre Julián que conducía el auto. En ese momento, Julián divisó a dos miembros de la Brigada y decidió frenar para pedirles ayuda, relató su padre.



Increíblemente, los miembros de la Fuerza redujeron a Julián que aún está detenido y siendo tratado como un delincuente, de acuerdo con la denuncia.


La madre Lucas dijo entre lágrimas: "Me dijeron que está en manos de Dios. Tiene un coágulo en la cabeza y me negaron más información en el Hospital Penna".



Además, denunciaron que la Policía de la Ciudad de Buenos Aires intentó ensuciar la escena colocando un arma de juguete.


"No voy a parar hasta que los responsables aparezcan. Ellos venían de jugar el fútbol y pararon para comprar un jugo. Se confundieron. Él no hizo nada y no tiene maldad", sentenció la mujer entre lágrimas.


Sus compañeros del Club de Barracas también se reunieron para pedir Justicia y que el Hospital aporte más datos ya que no realizaron un nuevo parte médico.