Aseguraron que la sangre que tenía Perg en una remera coincidió con el ADN de su madre

Según determinaron los peritos, que compararon las muestras de ADN de la ropa del asesino con las de un cepillo de dientes de su progenitora, hubo "coincidencia genética" entre las manchas de sangre.


El director del Registro de Huellas Genéticas y Digitalizadas (Rphgd) de Mendoza aseguró este jueves que existió coincidencia entre el ADN extraído de una mancha de sangre hallada en ropa del israelí Gilad Pereg con el encontrado en un cepillo de dientes de su madre, secuestrado en un departamento que ella y la tía del acusado alquilaron en la capital provincial cuando fueron a visitarlo y viajaron de Israel a Mendoza, donde fueron asesinadas y enterradas en enero de 2019.


En una nueva jornada del juicio por jurados al que es sometido Pereg (40) por los asesinatos de su madre, Pyrhia Saroussy (63), y de su tía, Lily Pereg (54), en la localidad mendocina de Guaymallén, declararon una perito policial y el director del Registro Provincial de Huellas Genéticas y Digitalizadas, mientras que el acusado continúa siguiendo el debate de manera virtual desde una celda, luego de que en la primera audiencia fuera desalojado por "maullar" sin parar, ya que aparenta creerse un gato.


La primera testigo, que expuso por la plataforma Zoom, fue la policía del Departamento Científica Elisa Calderón, quien se limitó a confirmar que cartuchos encontrados en la casa del israelí, en Roca al 6000, de Guaymallén, coincidían un el revólver .38, una de las 45 armas que Pereg tenía de manera legal y que se cree empleó para cometer los crímenes.


También declaró a distancia la oficial de la Policía Científica Belén Miranda, quien contó que se inspeccionaron cuatro armas de fuego con cartuchos y cuatro vainas servidas halladas en la casa del acusado, y confirmó que tres de las armas funcionaban -dos .38 special y una pistola 9 milímetros- y que los cartuchos eran compatibles con ellas.


Tras las dos policías, expuso como testigo el director del Rphgd, Miguel Marino, quien habló de la coincidencia genética entre las manchas de sangre halladas en la ropa del acusado y un cepillo de dientes de las victimas.


"Nosotros recibimos diferentes muestras para analizar, una de ellas fue un cepillo de dientes de un departamento y luego unas remeras", expresó Marino ante el jurado popular.


Y agregó: "Hicimos los estudios sobre los restos de ADN encontrados y coincidían con el ADN de la madre".


Para esta jornada está previsto que continúen las declaraciones de más testigos propuestos por las partes.


El hecho

El miércoles pasado, dos personas relataron ante el jurado que escucharon gritos de mujer y tres disparos procedentes de la vivienda de Pereg el 12 de enero de 2019, 14 días antes del hallazgo de los cadáveres de sus familiares, mientras que un funcionario de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) reveló que el imputado tenía permiso de tenencia para más de 40 armas de fuego.


De acuerdo con la investigación, en enero de 2019, la madre y la tía de Pereg habían arribado a Mendoza para visitar al ahora imputado, quien residía en un predio con una casa muy precaria que estaba llena de gatos y algunos perros en estado de abandono.


Las hermanas israelíes fueron vistas con vida por última vez el 12 de ese mes en ese domicilio y 14 días después la Policía Científica encontró sus cuerpos mutilados y tapados con piedras y tierra en un sector del mismo predio.


Tras ser descubierto el doble crimen, Pereg quedó detenido y durante su estadía en la cárcel mostró comportamientos extraños y aseguró ser "un gato", lo que reiteró en diversas oportunidades y audiencias.