Apresaron al presidente guineano y suspendieron la vigencia de la Constitución

"Hemos decidido disolver al Gobierno", sentenció el coronel Mamady Doumbouya, uno de los líderes del golpe de Estado que arrestó al presidente Alpha Conde.


Un grupo de militares de Guinea arrestó este domingo al presidente Alpha Condé, anunció que disolvió el gobierno y el Congreso, suspendió la vigencia de la Constitución y dictó toque de queda "hasta nuevo aviso", en un hecho que fue celebrado en vastas zonas del país y condenado "enérgicamente" por la ONU.


"Decidimos, después de detener al presidente, quien actualmente está con nosotros, suprimir la Constitución en vigor, disolver las instituciones y también al gobierno, así como el cierre de las fronteras terrestres y aéreas", afirmó el jefe de Operaciones Especiales del Ejército, teniente coronel Mamady Dumbuya, en una declaración que circuló en redes sociales.


"La situación sociopolítica y económica del país, la disfunción de las instituciones republicanas, la instrumentalización de la justicia, el pisoteo de los derechos de los ciudadanos y la mala gestión económica llevaron al Ejército republicano a asumir sus responsabilidades frente al pueblo", explicó Doumbouya.



Más tarde, el oficial reiteró esas afirmaciones en una aparición a través de la televisión nacional -que interrumpió su programación habitual-, en la que se lo vio de uniforme y envuelto en la bandera guineana, y criticó el "desbarajuste" gubernamental, según la agencia de noticias AFP.


El sector golpista divulgó un video que supuestamente prueba el arresto de Condé, en el que el mandatario, de 83 años, aparece vestido con camisa y jeans, sentado en un sofá, y se niega a responder cuando le preguntan si fue maltratado.


"El presidente está con nosotros, está en un lugar seguro y lo ha visto un médico", aseguró Dumbuya más tarde, en una declaración a la televisora francesa France 24, según la agencia Europa Press.


Los golpistas detallaron que el presidente fue detenido en las primeras horas de este domingo por la mañana en Conakry, la capital de este país de África occidental, y anunciaron la creación de un Comité Nacional de la Unión y el Desarrollo, que asumiría el gobierno, con el objeto de redactar una nueva carta magna.


Este domingo por la noche, en un comunicado leído en la televisora estatal, los golpistas anunciaron que a partir de las 20 y "hasta nuevo aviso" comenzó a regir un toque de queda, así como el relevo de los gobernadores regionales y la convocatoria a una reunión en Conakry, para este lunes a las 11, a los ministros y otros altos funcionarios del gobierno depuesto.


Testigos aseguraron que esta mañana se escucharon tiroteos con armas automáticas pesadas en Kalum, uno de los barrios centrales de la capital, donde tienen sede las principales oficinas gubernamentales y comerciales del país.


"Vi una columna de vehículos militares que transportaban soldados encapuchados, que disparaban al aire y coreaban consignas castrenses", dijo uno de los vecinos, según AFP.


En tanto, un "diplomático occidental" citado sin identificar por esa agencia sostuvo que estaba produciéndose un intento de golpe de estado y que un grupo de militares ocupó, al menos temporalmente, el palacio presidencial.


El diplomático agregó que el golpe pudo deberse al intento del gobierno de arrestar, destituir o desplazar de su cargo a Dumbuya.


Tras la confusión generada por el Ministerio de Defensa del gobierno de Condé, que en un comunicado sostuvo que las fuerzas leales al mandatario habían repelido al "grupo atacante" y frenado "la amenaza", el golpe fue celebrado con júbilo en varias zonas de la capital.


En cambio, fue rechazado por el secretario general de la ONU, el portugués António Guterres.


"Sigo muy de cerca la situación en Guinea; condeno enérgicamente cualquier toma del gobierno realizada con la fuerza de las armas y pido la liberación inmediata del presidente",dijo el titular de Naciones Unidas.


Entre otras consecuencias, el golpe de estado alteró la agenda de las eliminatorias del Mundial de fútbol de 2022, pues por ese motivo se suspendió el partido que estaba previsto que jugaran mañana en Conakry los seleccionados de Guinea y Marruecos.


El encuentro fue aplazado "por la seguridad de los jugadores" y con el fin de "proteger a todas las personas", informó la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en un comunicado, según la agencia marroquí MAP.


Los integrantes del plantel marroquí se embarcaron este domingo por la noche en un vuelo de regreso a su país, tras permanecer varias horas encerrados "en un hotel lejos del centro de los enfrentamientos", había informado más temprano Mohamed Makrouf, dirigente de la Federación de Fútbol de Marruecos, según la agencia ANSA.


"Estamos en el hotel, escuchamos disparos cerca durante toda la jornada; esperamos el permiso para ir al aeropuerto, por ahora estamos encerrados aquí pese a que nos espera un avión", declaró a su vez el director técnico de Marruecos, el bosnio Vahid Halilhodzic, al diario francés L'Equipe.


"No sabemos realmente qué esta pasando afuera del hotel; el palacio presidencial no está muy lejos de donde estamos nosotros, vi soldados corriendo por las calles, pero no sabemos bien qué pasa, los futbolistas no están seguros, la inquietud es tangible", agregó el entrenador.


Guinea celebró elecciones presidenciales el 18 de octubre de 2020 y dos días antes el centro de Conakry amaneció bloqueado por efectivos de fuerzas de seguridad, mientras la prensa reportaba un motín en un cuartel militar a unos 100 kilómetros de la capital.


Entonces, la candidatura de Condé para un tercer mandato -para el que sería proclamado el 7 de noviembre- provocó meses de tensiones, con decenas de muertos y de opositores detenidos.


Condé, histórico opositor, encarcelado y hasta condenado a muerte, se convirtió en 2010 en el primer presidente elegido democráticamente después de décadas de regímenes autoritarios.


Sin embargo, en los últimos años se lo acusó de tomar un rumbo autoritario y en marzo de 2020 adoptó una nueva Constitución que fue motivo de numerosas protestas que fueron duramente reprimidas.